Por Pablo J. Gallez

1. El informe de Schapenham

Los Yámana (vulgo Yaghanes) vivían en los canales situados entre la isla Grande de Tierra del Fuego y el Cabo de Hornos.  Eran los indígenas más australes del mundo.

La mayoría de los antropólogos que los conocieron antes de su extinción (1), y de los arqueólogos e historiadores que los estudiaron después, coinciden en afirmar que la primera descripción de esta etnia y de sus costumbres, es la de Robert Fitz-Roy, en 1830.

Estos científicos no han tenido conocimiento del informe que presentamos aquí, debido al vicealmirante holandés Geen Huygen Schapenham, y anterior en 206 años al relato de Fitz-Roy.  El informe Schapenham ha pasado casi desapercibido, quizás porque no ha sido publicado independientemente, sino como parte del diario de a bordo de la Amsterdam, nave capitana de la Flota Nasávica, editado en 1626 en Amsterdam. (2) Dos versiones francesas del siglo XVIII tampoco parecen haber merecido la atención de los etnólogos. (3) El único autor moderno que se acordó del informe de Schapenham es Martín Gusinde.  En la introducción histórica de su obra maestra Die Yamana, copia sin comentarios (4) la traducción alemana publicada en el libro atribuido erróneamente a Adolph Decker. (5)

En el presente trabajo, nos guiamos por el texto original en holandés arcaico, reeditado por el historiador Voorbeijtel Cannenburg en su excelente estudio sobre la Flota Nasávica. (6)


2. Descubrimiento de los Yámana

Desde la formación de la Unión de Utrecht en 1579 hasta el Tratado de Münster en 1648, los Países Bajos han luchado para liberarse de la dominación española.  Como los gastos de los ejércitos peninsulares se pagaban con el oro y la plata del Perú, los holandeses decidieron apoderarse de esta colonia, y armaron con este fin la Flota Nasávica, compuesta de once naves de guerra.  Esta Flota salió de Holanda en 1623 al mando del almirante Jacques L'Hermite, y llegó al Cabo de Hornos en febrero de 1624.

Para protegerse de las tormentas, buscaron refugio en la Bahía Nassau, entonces desconocida.  El vicealmirante Schapenham exploró la bahía con el patache Windhond y descubrió las islas Navarino y Lennox. (7) Entró en contacto con los Yámana en la costa sur de Navarino.  La descripción de esta tribu y de sus costumbres, que traducimos a continuación, es parte del informe de Schapenham al almirante L'Hermite, según lo refiere el presunto autor del diario de la expedición, el cosmógrafo Jan van Walbeek.

 
3. Color de la piel de los Yámana

Empieza Schapenham afirmando que: "los habitantes de la Tierra del Fuego son, por naturaleza, blancos como los de Europa; tal es la apariencia de un niño que hemos visto."

El vicealmirante dice "Tierra del Fuego", pero se trata de la costa sur de Navarino, el único lugar donde ha visto a indígenas en su exploración de la Bahía Nassau.  Schapenham cree que Navarino es parte de la Isla Grande de Tierra del Fuego, pues el Canal Beagle no había sido descubierto todavía.  Considera a los Yámana como de piel blanca, pero basa su opinión en el aspecto de un niño; los niños tienen siempre la piel más clara que los adultos.

Sin embargo, Fitz-Roy, el primer observador que describió a los Yámana después de Schapenham, da una información diferente "Su tez es caoba muy viejo, o más bien algo entre cobre oscuro y bronce". (8) Gusinde dice que la piel de los Yámana es "blanca tirando a pardo o amarillo". (9)


4. Pintura corporal

"Se embadurnan el cuerpo y lo pintan de muchas maneras: unos se adornan con pintura roja la cara, las piernas, los brazos, las manos otros llevan una mitad del cuerpo en rojo y la otra en blanco, de manera que cada uno está pintado de una manera particular."

La descripción de Fitz-Roy es más sencilla: "Los individuos de ambos sexos se enaceitan o embadurnan con grasas y se estucan cara y cuerpo de rojo, negro o blanco."

En opinión de Joseph Emperaire, que ha pasado varios años con los fueguinos (10), "la pintura corporal... era más ritual que ornamental. Pero la significación de los colores, la disposición de los motivos, líneas y puntos, negros, blancos o rojos, las circunstancias en las cuales se pintaban el cuerpo, serán para siempre desconocidas."

Gusinde dice que cada manera de pintarse la cara y el cuerpo tiene un significado particular y se utiliza con fines determinados.  Ejemplifica e ilustra con dibujos estos usos en múltiples circunstancias. (11) Mircille Guyot expone también el sentido de la pintura corporal de los Yámana. (12)


5. Figura y estatura

"Su figura es apuesta, sus miembros bien proporcionados, y su altura parecida a la de los europeos."

Tampoco está de acuerdo Fitz-Roy sobre su figura, pues dice que los Yámana "son bajos de estatura, de aspecto desagradable y mal proporcionados... Su talla varía de 1m65 a 1m45, pero sus torsos corresponden a hombres de 1m80... El pasar tanto tiempo en wigwams bajos, o acurrucados en canoas pequeñas, perjudica el desarrollo de sus piernas y les hace moverse agachados, con las rodillas muy dobladas.  Con todo, son ágiles y más bien robustos".

Gusinde escribe que "su figura es irregular y su aspecto miserable causa lástima". (13)

En el mismo sentido opinan otros observadores.  Ricardo Latcham escribe (14) que la talla media de los varones era de 1m58 y la de las mujeres 1m47; Rau los ve más pequeños aún: 1m4O y 1m2O respectivamente, y "con piernas torcidas"; (15) Lucas Bridges les asigna 1m62 y 1m4O. (16) Estas estaturas son netamente inferiores a lo que un holandés podía considerar como una "altura parecida a la de los europeos".


6. Cabellos y dientes

"Tienen el cabello negro; lo llevan largo y tieso para parecer más terribles; sus dientes son filosos como cuchillos."

Fitz - Roy da mayores detalles: "El pajizo recubrimiento de sus feas cabezas es ralo y mugriento y les cuelga por las orejas y por casi todo el semblante.  Por encima mismo de los ojos lo recortan con una concha quebrada... Las mujeres tienen un cabello más largo, menos áspero y por cierto más limpio que los hombres.  Se lo peinan con una quijada de tonina, pero no se lo atan ni trenzan; tampoco se lo cortan, salvo por encima de los ojos."

Los dientes bien filosos son una característica común a todos los pueblos que comen carne cruda, como lo hacían los Yámana con la carne de ballena. (17)


7. Vestimenta

"Los hombres andan completamente desnudos, sin cubrir sus vergüenzas, pero las mujeres se tapan con un pedacito de cuero, se pintan como los hombres, y se adornan el cuello con un collar de conchas.  Algunos indígenas, pero pocos, se cubren los hombros con una piel de foca, que les da poca protección contra el frío, tan extremo en esta región, que es maravilla que puedan aguantar el invierno."

Fitz - Roy coincide con esta descripción: "A veces estos remedos de seres humanos llevan una piel de guanaco o de lobo marino echada a la espalda, y acaso cuelga al frente una de pingüino o un trozo de cuero; pero con frecuencia nada llevan para conservar el calor ni ocultar su desnudez, excepto un parche de cuero alrededor de la cintura, atado al costado y por atrás... Las mujeres van algo más vestidas; se envuelven en una piel casi entera de guanaco o de foca y llevan generalmente un diminuto delantal."

Es original la interpretación de Gusinde: "No llevan ropa ninguna para que el fuego pueda calentar directamente sus cuerpos." (18)

En cuanto al frío, los holandeses están más de acuerdo con los españoles que con los exploradores ingleses del siglo XIX, que dijeron repetidas veces que el clima del archipiélago sud-fueguino es similar al de Escocia. (19) La mínima absoluta registrada es de 12° C bajo cero, a nivel del mar.


8. Chozas cónicas

"Construyen sus chozas o casitas con troncos de árboles; redondas abajo, terminan en forma de punta, a manera de las tiendas de campaña, con una apertura en la parte más alta para dejar escapar el humo."

Fitz - Roy coincide con esta descripción: "El wigwam tekeenica (es decir la choza yámana) es de forma cónica, hecho de una cantidad de lar,,os postes, árboles jóvenes colocados uno junto a otro, formando círculo, y unidos por la extremidad delgada."

Altieri agrega "un grueso palo plantado en el medio"; (20) la foto de la choza Yámana publicada en Argentina Austral XV N° 155, p. 16, muestra una vivienda netamente cónica.

Annette Laming Emperaire ve las chozas "generalmente cónicas en vez de tener la forma de cúpula" porque las compara con las chozas más o menos hemisféricas de los Alak'aluf. (21)

Gusinde hace la distinción entre los Yámana orientales que usan la choza cónica, y los occidentales que construyen la misma choza en cúpula que los Alak'aluf. (22) Los de Navarino pertenecen, por supuesto, a los orientales.

Hyades describe la choza yámana como "ramas clavadas en tierra y unidades en su parte superior". (23)

El grabado adjunto, que adornó la edición del diario de a bordo, da a las chozas la forma troncónica en la parte inferior y cónica en la superior.  Es la interpretación, por el dibujante (que no participó del viaje), de la expresión "a manera de las tiendas de campaña".  En Europa occidental, las tiendas más simples tenían la forma cónica, mientras las más lujosas correspondían a las del grabado.


9. Chozas semienterradas

"Estas chozas están asentadas en un pozo de dos a tres pies, cavado en el suelo, y recubiertas de tierra en su parte exterior."

La excavación que sirve de asentamiento a las chozas ha sido muy bien descripta por Bird, (24) que se basó principalmente en los restos actuales de pequeños pozos rodeados de conchales (kiökken mödding anulares).

Lucas Bridges confirma que estos conchales "con el correr del tiempo forman un cerco protector de más de dos metros de alto alrededor de la hondonada ... ; groselleros silvestres, calafates y otros arbustos arraigaban en ese montón de basuras y florecían profusamente". (25)

Al lado de una fotografía tomada en Navarino, Annette Emperaire escribe: "Las depresiones circulares han suscitado la hipótesis de chozas con base cavada" y anota: "Para Bird, estas chozas semienterradas tendrían por fin proteger el fuego del viento, y serían originarias de la pampa"; advierte que algunas observaciones de Bird "nos dejan escéptica, como la choza cavada del segundo período, que quizás es una mera ilusión." (26)

El concepto de semienterrada admite tres interpretaciones distintas: 1° la excavación en el suelo; 2° el recubrimiento de tierra sobre la pared exterior de la choza; 3° el pozo formado por la acumulación del kiökken, mödding anular alrededor de la choza.  El relato de Schapenham confirma los dos primeros conceptos.

Fitz - Roy dice: "Se recubre con matas de pasto o con corteza el costado expuesto a los vientos.  Los Tekeenicas (Yámana) son los únicos fueguinos que construyen sus viviendas en esta forma."

Si Schapenham ha visto tales chozas, nos parece muy improbable que se deban a la influencia pampeana: en primer lugar porque en 1624 no podía ejercerse ninguna influencia pampeana en Navarino, y en segundo lugar porque no consta que las chozas semienterradas sean típicas de la pampa.

Creemos que la "hipótesis" de Bird queda probada con el documento holandés, y que el "segundo período", en la medida en que se caracteriza por la choza semienterrada, ha empezado antes de la visita de la Flota Nasávica.


10. Cestería

"No se encuentran en ellas sino unas pocas canastillas de junco..."

Hasta su extinción en nuestro siglo, los Yámana no tuvieron otros "muebles" que las canastillas de junco trenzado que fabricaban las mujeres durante las largas jornadas de inacción, es decir cuando el mal tiempo no permitía pescar.  Ellas usaban unas canastillas para guardar sus aperos de pesca, otras para sus objetos personales.  Entre los Alak'aluf, (27) que doblaban los juncos acercándolos al fuego; los Yámana deben haber utilizado una técnica parecida; según Altieri, ablandaban los juncos por masticación. (28)

Gusinde presenta hermosos dibujos de estas canastas hechas preferentemente con el junco Marsippospermum grandiflorum. (29)


11.  Aperos de pesca

"... en las cuales guardan sus aperos de pesca: unas líneas con anzuelos de piedra ingeniosamente tallada, en los cuales cuelgan mejillones; pescan así tantos peces como quieren."

La pesca desde la playa estaba generalmente a cargo de los hombres armados de arpones, mientras las mujeres pescaban con líneas desde las canoas.

Thomas Bridges describe líneas hechas con nervios de ballena (30) mientras su hijo Lucas habla de los sedales que las mujeres hacían con sus propios cabellos trenzados. (31) Los autores más recientes destacan la pesca con el arpón de punta de hueso, simple o doble, manejado por los hombres. (32)


12. Armas

"Tienen varios tipos de armas.  Unos llevan arcos y flechas con punta de piedra en forma de arpón, hechas con mucho arte.  Otros se arman de largas lanzas cuya punta es un hueso filoso provisto de dientes para clavarse mejor en las carnes.  Utilizan también garrotes y hondas que manejan con mucha eficacia, así como cuchillos de piedra bien afilados."

La lanza y el arpón son elementos comunes a los Yámana y a los Alak'aluf.  Se cree generalmente que el arco y las flechas fueron tomados de los Selk'nam, si bien el arco yámana era más pequeño.  El informe de Schapenham prueba que este préstamo es anterior al siglo XVII.

Varios autores modernos consideran que la lanza y el arpón se usaban para matar peces, nutrias y focas, el arco y las hondas para cazar pájaros (33) y los garrotes para las peleas individuales o intertribales.

Según Weddell, la honda era el arma, de tiro más utilizada. (34) Fitz-Roy escribe que "el hombre, donde vaya, lleva siempre la honda suspendida del cuello o de la cintura".  Agrega que un hondanazo tiene mayor alcance que un tiro de mosquete.

En febrero de 1624. los Yámana mataron a 17 holandeses "con palos, hondas y picas", (35) y Allen Gardiner, en 1851, fue amenazado por Yámana armados de hondas, (36) lo que indica que las hondas y lanzas eran también armas de guerra.


13. Luchas internas

"Llevan permanentemente sus armas consigo, porque, según entendimos, están siempre en guerra con otro clan que vive unas millas al este, en el Paso Goree y cerca de la Isla Terhalten; éstos se pintan de negro, mientras los de las bahías Windhond y Schapenham se pintan de colorado."

En nuestro trabajo El descubrimiento de la Bahía Nassau, hemos demostrado que la Isla Terhalten del informe de Schapenham es la actual Isla Lennox, y que su Bahía Windhond es el actual Seno Grandi.  La Bahía Schapenham, que ha conservado su nombre, está situada en la Península Hardy.

Los Yámana eran "nómades del mar", pero cada clan tenía un territorio más o menos reservado, en base a un derecho reconocido o a meras pretenciones o a relaciones de fuerza, por lo que los Clanes vecinos estaban perpetuamente en estado de guerra latente.

Thomas Bridges describió las hostilidades del clan Yámana de Puerto Hueso con el de Ushuaia: "Un grupo se distinguía del otro por la peculiar pintura de la cara; (los de Puerto Hueso) la tenían cubierta de puntos blancos sobre un fondo negro; los otros, cruzada por rayas blancas sobre un fondo rojo." (37)

Braun Menéndez resume así sus luchas: "A la tribu enemiga se la persigue y destruye a pedradas." (38)


14. Canoas

"Sus canoas son dignas de admiración.  Para construirlas, toman la corteza entera de un árbol grueso; la modelan, recortando ciertas partes y volviendo a coserlas, de manera que adquiera la forma de una góndola de Venecia.  La trabajan con mucho arte, colocando la corteza sobre maderos, como se hace con los barcos en los astilleros de Holanda.  Una vez obtenida la forma de góndola, refuerzan la canoa cubriendo el fondo de punta a punta con palos transversales, que recubren a su vez de corteza; luego cosen el conjunto. En estas canoas, que miden 10, 12, 14 ó 16 pies de largo por dos de ancho, se sientan cómodamente siete u ocho hombres, y navegan tan eficazmente como lo harían en una chalupa de remos."

Esta es quizás la mejor descripción de la construcción de las canoas yámana, después de la de Gusinde. (39)

Fitz - Roy se limita a escribir que "la canoa se construye con largos trozos de corteza, cosidos entre sí".

La corteza utilizada era la del coihue, llamado en yámana shushche (haya perenne = nothofagus betuloides).  Las canoas, en forma de "media luna", estaban cosidas con tiras de cuero de focas o con barbas de ballena.(40)

La canoa de corteza es propia de los Yámana.  Los Alak'aluf usaban canoas de tablas, y los Selk'nam no usaban ninguna.

Schapenham dice que los hombres remaban, mientras muchos autores reservan este papel a las mujeres, tanto para la pesca (41) como en las migraciones. (42)

El grabado holandés ilustra muy bien la construcción de canoas y su manejo con remos sueltos (pagayas).

Ni Schapenham ni Fitz - Roy mencionan la costumbre de llevar el fuego a bordo, confirmado por muchos autores. (43)


15. Inteligencia y salvajismo

"Por su naturaleza y su carácter, estos indígenas se parecen más los animales irracionales que a los seres humanos."

Schapenham había conocido a los indígenas de India y de Indonesia, cuyas culturas y civilizaciones estaban muy desarrolladas.  En comparación con ellos, los Yámana merecían el calificativo de salvajes.  Que con el intenso frío de la Bahía Nassau anduviesen desnudos, fue para los holandeses la prueba de su falta de inteligencia.

Los viajeros de los siglos XVI y XVII confundían bajo el nombre de Patagones a los Tewelche, Selk'nam, Yámana y Alak'aluf.  Cavendish los consideraba "completamente salvajes, como animales salvajes". (44) Van Noort los menciona siempre bajo el nombre de "los salvajes". (45)

Fitz - Roy también fue severo en su apreciación de los Yámana.  Escribió que "el cabello... extremadamente sucio... exagera aún la expresión repelente de unas facciones salvajes de la peor especie

Thomas Bridges, que ha vivido muchos años con los Yámana, estima que "la tribu Yahgan es la más miserable agrupación de hombres sobre la tierra", (46) y Armando Braun Menéndez opina que "sepa preciso poseer un enorme caudal de amor al prójimo -Para sentirse atraído a corregir o mejorar la vida miserable de los indios de canoa". (47)

Joseph Emperaire, que ha vivido dos años con los Alak'aluf, dice que "los fueguinos, tanto yaganes como alacalufes, merecían ciertamente el título de salvajes que se les atribuía, no sólo por su aspecto, sino también por su conducta". (48)

Lucas Bridges dice: "En el transcurso de veinte años, unos pocos misioneros transformaron a estos salvajes irresponsables en una comunidad respetuosa de la ley" porque consideraron "al indio como a un amigo inteligente y a un camarada de trabajo". (49)


16.  Antropofagia

"Aparte de que se alimentan de carne humana cruda..."

Juan Hilarión Lenzi (50) atribuye el origen de la fama de antropofagia de los Yámana a Jemmy Button, (51) quien habría hecho "tragar un grueso anzuelo" a Carlos Darwin, que acompañaba la segunda expedición de Fitz - Roy.  "Bastó eso para que la inexactitud, la calumnia, el absurdo, dieran entonces la vuelta al mundo con su libro y otros que recogieron la falsa noticia".

E.  Lucas Bridges, que se ha criado con los Yámana, en la misión de su padre, asegura que aún en casos de hambruna, ningún Yámana hubiese jamás comido carne humana, ni siquiera carne de animales, como el zorro o el buitre, que podían haber comido carne humana. (52) Su padre afirma que "el canibalismo es absolutamente imposible entre los Yámana". (53)

Sin embargo, Emperaire ha descubierto, en unos kiökken mödding, señales que considera inconfundibles de antropofagia entre los antiguos Alak'aluf, primos hermanos de los Yámana. (54)

Bien antes de Darwin, los fueguinos y patagones están acusados de antropofagia por casi todos los viajeros de los siglos XVI y XVII, incluso por el P. Sánchez Labrador (55) en el siglo XVIII.  Esta creencia proviene originariamente de la muerte de Solís, devorado por los Charrúa según afirman que se trataba de una antropofagia ritual, destinada a adquirir la fuerza y la habilidad de la víctima, y que, salvo en esta ceremonia, no era costumbre de los Charrúa comer carne humana.

Los Charrúa entraban en el grupo "Patagones" lato sensu, y su fama se extendió incluso a los fueguinos.

Cuando, en 1600, dos holandeses de la flota de Van Noort fueron asesinados por los Alak'aluf en el Estrecho de Magallanes, los indígenas se llevaron sus cuerpos, v Van Noort no dudó que los iban a comer. (56)

Joseph Emperaire opina que "los dos marineros de Van Noort fueron probablemente comidos". (57)

Para colmo, mientras Schapenham exploraba con el patache la Bahía Nassau, 17 marineros del barco Arend de la Flota Nasávica fueron asesinados en la Península Hardy por los Yámana que se llevaron doce de los cadáveres.  Los holandeses quedaron convencidos que los indígenas los habían comido. (58) Tal fue el relato que oyó Schapenham a su vuelta de la exploración por la bahía, y estos acontecimientos no podían dejar de influir en la apreciación que da de los Yámana en su informe.

Fitz - Roy, a quien los Yámana no comieron ningún marinero, ha sido mucho más severo en su apreciación de los indígenas.


17. Religión

"... y de que no hemos notado en ellos el menor rasgo de religión..."

En realidad, los Yámana tenían una vida espiritual rica y variada, pero no todos los autores la califican de la misma manera.

Thomas Bridges afirma que "no reconocen un creador". (59) Para su hijo Lucas, "los Yaganes tenían gran respeto por la magia y la brujería y esas criaturas salvajes de los bosques llamadas Hanush y Cushpij los 'aterrorizaban". (60)

Según Paulotti, "la vida mental de los Yámana se caracterizaba por el sorprendente desarrollo y complejidad de sus concepciones religiosas, tanto más inesperado cuando se pone en parangón con la simpleza ejemplar de su cultura material". (61)

Martín Gusinde, apóstol de los Yámana, define su religión como monoteísta.  Su dios Hidabuan es la fuente primera de todas las cosas y de todas las normas éticas que rigen la vida diaria de las familias. (62)


18. Cultura y organización

"... ni de cultura, carecen totalmente de pudor."

Hemos traducido por cultura la palabra holandesa politie, que el comentarista explica en nota por beschaving, (63), lo que corresponde al francés civilisation y al alemán Kultur. (64) La palabra politie tenía en el siglo XVII un sentido muy amplio; evocaba tanto los rasgos culturales de la polis griega por oposición a los bárbaro¡, como las moeurs policées de los estados civilizados.  Puede interpretarse como cultura, civilización, organización social, y hasta sistema político.

Testigo de la cultura y amplitud de los medios de expresión de los Yámana es el diccionario yámana-inglés de Thomas Bridges (65) pues sus 32.000 palabras constituyen un vocabulario más amplio, según los lexicólogos, que el que usaba Shakespeare.  Lucas Bridges, que, hablaba el yámana desde su primera infancia, dice que esta lengua es "infinitamente más expresiva que el inglés o el español", habla de la "elocuencia característica de las largas arengas de los Yaganes" y relata unas leyendas vámana que demuestran imaginación y sensibilidad. (66)

El Padre Gusinde llega a proponer que los pedagogos cristianos tomen ejemplo de los Yámana en sus métodos de educación; pero, después de vivir con ellos tantos años, reconoce que "carecen totalmente de cualquier especie de organización política". (67) Thomas Bridges afirma que "no tienen ningún jefe" y que "no pueden aguantar que se les dé órdenes". (68)


19. Ignorancia de las armas europeas

"Entienden muy poco de las armas europeas; no conciben que se pueda herir con una espada, y mucho menos con un mosquete; toman la espada con sus manos tan pronto por la hoja como por la empuñadura."

Es esta la actitud normal de toda persona que no conoce el tipo de arma que se les muestra.

 
20. Mentalidad y conducta

"Son a la vez malvados y engañadores..."

Paulotti describe a los Yámana como "generosos y hospitalarios". (69)      

Gusinde insiste en su sentimiento del deber hacia la comunidad y hace el elogio de la conciencia social de los Yámana. (70)

Schapenham no ha convivido con los indígenas, y los juzga por su comportamiento en su primer contacto con los blancos.

 
21. Xenofobia

"... Mostrando al principio mucha amistad para con el extranjero, con la intención de atacarlo y asesinarle cuando se le presentaré la oportunidad, como ocurrió con los 17 hombres de la nave Arend."

Esta apreciación se basa evidentemente en la trágica experiencia de los días anteriores.  Por supuesto, es imposible saber si alguno de los marineros asesinados había tenido con los Yámana una actitud que éstos han podido interpretar como lesiva o amenazadora, o si los indígenas actuaron por el simple y quizás natural afán de robar o matar al extranjero, por pacífico que éste pareciera.  En este mundo de conjeturas, recordemos que los marineros no iban armados, (71) lo que hace improbable una provocación deliberada de su parte.  Pero un malentendido es siempre posible.

Por otra parte, el asesinato de los misioneros de Wulaia en 1859 da toda la razón a Schapenham, y Thomas Bridges, que siempre toma la defensa de los Yámana, reconoce que "eran pendencieros, mostrándose a la vez de carácter artero y traidor". (72)

 
22. Conclusión

Es una suerte para la ciencia que el primer observador de los Yámana, en 1624, sin ser un etnólogo, haya sido una persona muy culta y meticulosa, capaz de hacer de su breve visita un informe conciso y meduloso.

La gira de Schapenham por la Bahía Nassau duró solamente cinco días, del 21 al 25 de febrero de 1624.  Vio a los Yámana en la costa sur de Navarino.  Su relato trae un panorama de casi todos los aspectos de la vida de los indígenas.

Hubo que esperar -dos siglos, hasta la vigila de Filtz - Roy en 1830, para tener confirmación de una parte de estos datos, y otro siglo más, hasta Gusinde, para,disponer de informaciones detalladas sobre la vida y las costumbres de este pueblo.


Este estudio se publicó originalmente en francés en el Journal de la Société des Américanistes.



NOTAS

(1) Los pocos sobrevivientes de Mejillones (Isla Navarino) no son considerados como de sangre pura.
(2) Iovrnael Vande Nassausche Vloot Ofte Beschriivingh vande Voyagie om den gantschen Aerdt-Cloot ghedaen met elf Schepen: Onder 't beleydt vanden Admirael Iaques L'Hermite ende Vice-Admirael Geen Huygen Schapenham inde Iaeren 1623, 1624, 1625 en 1626.  Amsterdam, Gerritsz & Wachter, 1626.
(3) René Augustin de RENNEVILLE: Recueil des voyages qui ont servi á l'établissement et aux progrés de la Compagnie des Indes Orientales formée dans les Provinces Unies des Pays-Bas.  Amsterdam, J. P. Bernard 1702-1706, Tomo IV.  La misma versión está reproducida en gran parte en la obra del Abbé PREVOST: Histoire générale des voyages, 25 tomos, La Haya, 1747-1780.
(4) Martín GUSINDE: Die Feuerland Indianer, 3 tomos in-49; Vol. 11: "Die Yámana: von Leben und Denken der Wassernomaden am Kap Hoorn", Wien-Mödling 1937 (1.500 páginas), pp. 52-53.
(5) Adolph DECKER era un militar alemán, "capitán de armas" en la nave Mauritius de la Flota Nasávica.  Ha publicado la versión alemana del diario: Diurnal der Nassawischen Flotta oder Tagregister und historische ordentliche Beschreibung einer gewaltigen mäichtigen Schiffahrt vmb die gantze Erdkugel rund vmher in den Jahren 1623 - 1624 - 1625 1626-1627, von Adolph Decker ausz flammischer Spraach vbersetzet.  Strassburg, Eberhard Zetzners, 1629.  El mismo título dice claramente que Decker es el traductor, pero los alemanes lo suelen considerar como autor, porque el diario de la expedición es anónimo (véase infra).
(6) W. VOORBEIJTEL CANNENBURG: De reis om de wereld van de Nassausche Vloot 1623 -1626.  Colección Linschoten, tomo LXV.  La Haya, Martinus Nijhoff 1964, pp. 49 - 51.
(7) Ver nuestro estudio "El descubrimiento de la Bahía Nassau" in Boletín del Centro Naval N? 698, pp. 15 - 35 (Buenos Aires 1974) y en Karukinká N? 1 1, pp. 2 - 21 (Buenos Aires 1975).
(8) Robert FITZ - ROY: Narración de los viajes de levantamiento de los buques de S. M. Adventure y Beagle en los años 1826 a 1836.  Buenos Aires, Centro Naval 1933, Tomo III, pp. 160 y ss.  Es traducción por Teodoro Caillet-Bois de Narrative of the surveying voyages of His Majesty's ships Adventure and Beagle between the years 1826 and 1836.  London, H. Colburn 1839.
(9) Martín GUSINDE, o. c., p.     221.
(10) Joseph EMPERAIRE: Los nómades del mar, Santiago de Chile, Ed.  Universidad de Chile 1963, p. 141.  Es traducción de Les nomades de la mer, Paris, Gallimard 1957.
(11) Martín GUSINDE, o. c., pp. 431, 655, 656, 757, 763, 860, 997, 1013, 1116, 1117, 1129, 1360 y 1470.
(12) Mircille GUYOT: Les mythes chez les Selk'nam et les Yamana de la Terre de Feu, Paris, Institut d'Ethnologie 1968, pp. 58-59.
(13)  Martín GUSINDE, o. c., p. 221.
(14)  Ricardo Eduardo LATCHAM: La prehistoria chilena, Santiago de Chile, Ed.
Universo 1928.
(15) Según Félix F. OUTES: "Datos sobre la ergología y el idioma de los Yámana
de Wulaia reunidos por el misionero R. R. Rau con anterioridad a 1866 y anotados por don Jorge Claraz" in Revista del Museo de La Plata, La Plata, tomo XXX (1927), p. 52.
(16)  E. Lucas BRIDGES: El último confín de la tierra, Buenos Aires, Emecé 1952,
p. 56. Es traducción de Uttermost part of the earth, London 1947.
(17)  Félix F. OUTES, o. c. 1. c.
(18)  Martín Gusinde, o. c., p. 400.
(19)  Opinión referida por Rae Natalie P. de Goodall: Tierra del Fuego, Buenos Aires
1970, p. 11.
(20)  Andrés R. ALTIERI: "Los indios Yámana de la Tierra del Fuego"  in  Revista de Geografía Americana, Año V n° 55 (abril 1938), p. 234.
(21) Annette LAMING EMPERAIRE: "Pécheurs des archipels et chasseurs des pampas" in Objets et mondes, Revue du Musée de I'Homme, Tome XII N? 2, Paris 1972, p. 173.
(22)  Martín GUSINDE, o. c., pp. 367 - 378.
(23)  Paul Daniel HYADES: Mission scientifique du Cap Horn 1882-1883, tomo VII "Anthropologie et ethnographie", p. 342.  Paris, Gauthier-Villars 1887.
(24) Junius BIRD: "The Archaeology of Patagonia" in Handbook of South American Indians, Washington, Smithsonian Institution 1946, Vol. 1, pp. 17-24.

(25) E. Lucas BRIDGES, o. c., p. 67.
(26) Annette LAMING - EMPERAIRE: "Sites préhistoriques en Patagonie chilienne" in Objets et Mondes, XII N9 2 (o. c.), pp. 207 y 210.
(27)  Joseph EMPERAIRE, o. c., p. 156.
(28)  Andrés R. ALTIERI, o. c., p. 235.
(29)  Martín GUSINDE, o. c., pp. 502-507.
(30)  Thomas BRIDGES: "Datos sobre Tierra del Fuego" in Revista del Museo de La Plata, tomo III (1892), p. 314.
(31)  E. Lucas BRIDGES, o. c., p. 95.
(32)  Andrés R. ALTIERI, o. c., p. 234, y dibujos pp. 236 y 237.
(33)  Félix F. OUTES, o. c., p. 53.
(34)  James WEDDELL: A Voyage towards the South Pole, performed in the years
1822-1884.  London, Longmans & Green 1825.
(35) Linschoten LXV, o. c,, p. 47.
(36)  Cf. E. Lucas BRIDGES, o. c., p. 31.
(37)  Idem, p. 71.
(38)  Armando BRAUN MENENDEZ: Pequeña historia fueguina, Buenos Aires, Emecé
1959, p. 38.
(39)  Martín GUSINDE, o. c. p., 439-448.
(40)  Thomás BRIDGES, o. c., 1. 1.
(41)  Thomás BRIDGES: "Fireland and its people" in The South American Missionary Magazine, tomo III (London 1869), p. 115.
(42)  Armando BRAUN MENENDEZ, o. c., p. 38: "Durante el éxodo por los canales, (la mujer yámana) maneja el remo y desagua la canoa".
(43)  Así Félix F. OUTES, o. c., p. 52; Andrés R. ALTIERI, o. c., pp. 234 - 236; E. Lucas
BRIDGES, o. c., p. 58; en esta última obra, una foto de canoa yámana se halla en la p. 401.
(44) Richard HAKLUYT: The principal navigations, voyages, traffiques & discoveries of the Englist nation made by sea or over-land to the remote and farthest distant quarters of the earth, Glasgow, MacLehose 1904, tomo XI.
(45) J. W. IJZERMAN: De reis om de wereld door Olivier van Noort 1598 - 1601, colección Linschoten, tomo XXVII, La Haya, Martinus Nijhoff 1926, pp. 27, 32, 34, 35, 46.
(46) Thomás BRIDGES: "El confín de la República" in Boletín del Instituto Geográfico Argentino, tomo VII (1886), p. 204.
(47) Armando BRAUN MENENDEZ, o. c., p. 37.
(48)  Joseph EMPERAIRE, o. c., p. 195.
(49)  E. Lucas BRIDGES, o. c., pp. 134 y 281.
(50) Juan Hilarión LENZI: Tierra del Fuego, Buenos Aires, Progreso 1967, p. 93.
(51)  Hombre yámana llevado a Inglaterra por Fitz-Roy en 1830 y traído de vuelta
su isla en 1833.
(52)  E. Lucas BRIDGES, o. c., p. 28.
(53)  Thomás BRIDGES: "El confín.. o. c., p. 205.
(54)  Joseph EMPERAIRE, o. c., pp. 203 - 204.
(55)  Joseph SANCHEZ LABRADOR, S. J.: Los indios pampas, puelches, patagones, edición presentada y anotada por Guillermo Furlong Cardiff S. J., Buenos Aires, Viau v Zona 1936, p. 20.
(56) J. W. IJZERMAN, o. c., p. 46.
(57)  Joseph EMPERAIRE, o. c., p. 148.
(58)  Linschoten LXV, o. c., p. 48.
(59)  Thomás BRIDGES: "El confín...   o.c., p 206
(60)  E. Lucas Bridges, o. c., p. 416.

(61)  Osvaldo L. PAULOTTI: "La vida espiritual de los indígenas australes" in Argentina Austral, Año XV, N° 155 (mayo 1944) p. 16.
(62)  Martín GUSINDE: "Zur Ethik der Feuerlánder" in Internationale Woche für Religions - Ethnologie, IV.  Tagung (Mailand 1925).  Paris, Geuthner 1926, p. 161.
(63)  Linschoten LXV, o. c., p. 51, nota. 2.
(64)  Los filósofos Emmanuel Kant, Moses Mendelssohn, y más recientemente Oswald
Saenqler. han discurrido largamente sobre el valor semántica de las palabras Kultur y Zivilisation.
(65) Thomás BRIDGES: Yámana - English, a Dictionary of Speech of Tierra del Fuego, Wien - Módling 1933.  Con prólogo de Martín Gusinde.  Se imprimieron solamente 300 ejemplares.
(66)  E. Lucas BRIDGES, o. c., pp. 27, 412 y 163-164.
(67)  Martín GUSINDE: "Zur Ethik      o. c., pp. 171 y 169 respectivamente.
(68)  Thomás BRIDGES: "Moeurs et coutumes des Fuégiens" in Bulletin de la Société d'Anthropologie de Paris, Série 3, Vol.  VII, (Paris 1884), pp. 173 y 179.
(69)  Osvaldo L. PAULOTTI, o. c., p. 14.
(70) Martín GUSINDE: "Zur Ethik      o. c., p. 160.
(71) Estaban confiados por haber tenido relaciones amistosas con los Yámana en el mismo lugar en día anterior (Cf.  Linschoten LXV, p. 47).
(72) Thomás BRIDGES: "El confín    o. c., p. 205.




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